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La revelación a la familia

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La dinámica secreto/revelación en las familias

 

“Afortunadamente he tenido un hijo gay; sino hubiera muerto imbécil”- Ester Nolla, Presidenta de AMPGIL, Asociación de Padres y Madres de gays, lesbianas y transexuales.

 

 

Uno de los momentos más difíciles por los que tiene que pasar un/a adolescente gay, lesbiana o bisexual a la hora de aceptar su sexualidad es el momento de encarar su realidad con la familia.

 

 

1. Antes de hablar con los progenitores

 

Hay una serie de cuestiones sobre las que debería reflexionar el/la joven antes de dar el paso de hablar con sus progenitores (inspirado en el manual “¿Cómo decírselo a los padres?” de AMPGIL):

 

¿Estás seguro/a de tu orientación sexual? Sería bueno descartar que se trate de esa etapa que se vive en la preadolescencia donde se explora la sexualidad de manera indiscriminada y ello no marca la orientación sexual futura. Además, cualquier confusión de tu parte aumentará la de tus progenitores y hará disminuir su confianza en tu juicio.

 

¿Te sientes cómodo/a con tu sexualidad homosexual? Primero tiene que tenerlo totalmente aceptado el/la adolescente (es decir, haber pasado por gran parte de las etapas descritas en el capítulo del proceso de aceptación) para que luego pueda tener fuerzas para enfrentarse a las posibles reacciones negativas de sus progenitores.

 

¿Cuentas con el apoyo de otros/as? Si la reacción de tus progenitores es devastadora, deberá haber alguien o algún grupo al cual pueda recurrir con confianza para buscar apoyo y fuerza emocional.

 

¿Tienes suficientes conocimientos acerca de la homosexualidad? Si el/la adolescente tiene información acerca de la homosexualidad podrá contrarrestar un posible discurso homofóbico de sus progenitores y podrá compartir ese conocimiento con ellos (por ejemplo, si existe algún grupo de padres y madres de gays y lesbianas donde puedan acudir sus progenitores en el caso de que lo necesiten).

 

¿Cual es el ambiente emotivo del hogar? Si el/la adolescente puede escoger el momento de hablar, que lo escoja con cuidado porque esto es algo fundamental. Que sea un momento en el que los progenitores no estén enfrentados a problemas graves, como la muerte de algún familiar o una amistad, la pérdida de trabajo o una operación.

 

¿Puedes ser paciente? Hay que hacerle ver al adolescente que sus progenitores pueden necesitar bastante tiempo para asimilar esta información, sobretodo si no la habían considerado antes de que él/ella la compartieras con ambos. Este proceso puede durar entre seis meses y unos dos años.

¿Qué te motiva a hablar? Hay que intentar que lo que le motive sea el amor que siente por ambos, el deseo de tener una relación de sinceridad, confianza, respeto mutuo y la incomodidad que siente por no poder compartirlo. Que nunca se rebele por enojo o durante una discusión, usando la sexualidad como un arma.

 

¿Dependes económicamente de tus progenitores? Todavía, desgraciadamente, hay que plantearse esta cuestión. Si el chaval o la chavala sospecha que sus progenitores son capaces de retirarle el apoyo económico para sus estudios, o de obligarle a salir de casa, a lo mejor debería esperar a que no tengan ese control económico sobre él/ella.

 

¿Cómo es su punto de vista socio-moral? Esto influye de manera considerable. Esto no quiere decir que todas las familias progresistas y de izquierdas vayan a aceptar perfectamente la homo/bisexualidad de sus hijos, pero en general las familias con ideas conservadoras y/o con profundas creencias religiosas se verán influidas negativamente a la hora de aceptar el hecho homosexual.

 

¿Estás decidiendo esto tú mismo? No todo el mundo revela su orientación sexual a sus progenitores. Que el chaval o la chavala no se sienta presionado/a a hacerlo si no está seguro/a de que va a lograr algo positivo haciéndolo.

 

 

¿Sabías que?

Existe una asociación a nivel estatal que  sirve como recurso a los padres y madres de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales. Se trata de AMPGYL y su objetivo es servir de apoyo y asesoramiento a los padres para  ayudarles a comprender la transexualidad u homo/bisexualidad de sus  vástagos y compartir experiencias  e inquietudes entre ellos.

 

 

2. Etapas en el proceso de asimilación de las familias

 

En la mayoría de los casos, a los adolescentes LGB les cuesta hablar con sus progenitores sobre su homo/bisexualidad. Suele ocurrir que muchos padres ya lo saben, pero también les cuesta hablar del tema y prefieren mirar hacia otro lado. Sobretodo suele suceder que hay madres que lo saben desde edades muy tempranas de su hijo/a, ya que suelen ser las que mejor nos conocen, pero mantienen este tema como un tabú.

Es recomendable no decirlo de golpe, sobretodo si sabemos que la familia tiene una opinión negativa sobre la homosexualidad, y primero ir dejando pistas para que los padres vayan poco a poco elaborando también el proceso de aceptación. Pero sobretodo, y muy importante, al menos no despistar con, por ejemplo, fingiendo tener una pareja del otro sexo.

 

Hay mucha diversidad de situaciones familiares. Desde padres que aceptan muy bien la orientación sexual de su hijo/a y son ellos mismos los primeros que sacan el tema de conversación y se lo preguntan, hasta familias que lo viven como un auténtico drama. También hay otro tipo de familias que, aún sabiéndolo, nunca en la vida han hablado del tema y otras en la que nunca se ha hablado del tema ni los progenitores se lo imaginan. Hay hijos/as que deciden no manifestar su homo/bisexualidad nunca a sus padres o bien porque son muy mayores como para entenderlo o porque, de decirlo, tendría mucho más consecuencias negativas que positivas para la relación. Aunque en general, y aunque cueste y la relación se pueda deteriorar al principio, normalmente son muchas más las cosas positivas que las negativas las que se van a conseguir del hecho de poder hablar abiertamente de una parte tan importante en la vida de una persona.

A continuación vamos a analizar las familias que lo viven de manera conflictiva. Normalmente, podemos encontrar que se dan las siguientes etapas:

 

1-    El choque: La noticia cae como una bomba en esa familia. Suele ser un disgusto en el que pueden darse incluso los lloros. Ante esta reacción negativa, el hijo/a responde: “sigo siendo el/la mismo/a”. Pero el padre y/o la madre le ven como diferente al momento anterior. “Los padres han de recordar que no han perdido a su hijo o hija, que sigue estando allí. No ha cambiado, siempre ha sido así, lo que se ha modificado es la percepción que tienen de él” (Generelo, J, 2004).

 

2-    La negación: Se niega esa realidad que se acaba de hacer explícita y puede darse de diferentes formas:

-          Hostilidad: Se trataría del rechazo frontal a este tema y la homofobia en estado puro: “ningún/a hijo/a mío/a puede ser gay/lesbiana (o maricón o bollera)”.

-          No aceptación: Posiblemente los progenitores ya sabían de la homo/bisexualidad de su hijo/a y, aún habiéndose evidenciado, quieren seguir mirando para otro lado, como quien oye llover: “muy bien, ¿Qué quieres para comer?”

-          Desprendimiento: El/la progenitor marca unos límites: “vale, muy bien. NO quiero volver a saber nada sobre ese tema.”

-          Rechazo: Es el pensar que se trata de una etapa pasajera: “Seguro que es sólo una etapa, ya se le pasará”. Los prejuicios sobre la homosexualidad hacen que los padres piensen cosas como “Es muy inmaduro”, “es que no ha conocido la persona adecuada”, “es porque no tiene éxito con el sexo opuesto”, “ha tenido malas experiencias”, etc.

 

3-    El sentimiento de culpa (sobre todo se da en la madre, que es la que se supone que se preocupa más por la educación de los hijos/as): “¡Qué habré hecho yo para que mi hijo/a haya salido homosexual?”, “Si es que le deje irse demasiado con esas chicas/os…”, “¿Qué pensará el vecindario de cómo le/la he educado?”. A este sentimiento de culpa contribuye mucho esas teorías que buscan únicamente la causa de la homosexualidad, que no son concluyentes y algunas de ellas que llegan a decir, sin ninguna base científica, que los homosexuales provienen de madres sobreprotectoras y padres distantes, cuando en verdad los encontramos en todo tipo de familias. “Ellos no han hecho a sus hijos homosexuales, como tampoco han hecho heterosexuales a sus hermanos”. (Generelo, J, 2004).

 

4-    La expresión de sentimientos: Después de que el silencio haya reinado durante un tiempo en ese hogar, poco a poco se va volviendo a hablar del tema. Quizá la madre rompa el silencio para hablar del tema con la hermana. O con alguna tía.

 

5-    La decisión personal: Se trata de como va a quedar la dinámica familiar a partir de este momento. Puede ser de dos formas:

 

-          La relación entre el hijo/a y sus progenitores se convierte en una relación de aceptación, honestidad y respeto mutuo.

-          Los progenitores responden que es un asunto que no requiere más discusión. Ellos conocen sus límites y no quieren ser empujados más allá de ellos. Aquí nos encontramos desde padres que deciden seguir viviendo como si no conocieran la realidad de su hijo/a, hasta padres que “aceptan” la homo/bisexualidad, pero sin que su hijo/a “alardee” de ella y nos encontramos a padres que piden a su hijo/a que no manifieste en público sus sentimientos, o no deja que la pareja vaya a celebraciones familiares, cuando a la pareja heterosexual del hermano sí.

 

Podemos encontrar diferentes motivos por los que los progenitores no acepten la homo/bisexualidad de su hijo/a, pero normalmente los podríamos incluir en estos tres:

 

-          Los padres han asimilado una serie de prejuicios negativos sobre la homosexualidad y tiene una imagen negativa sobre ella. Al manifestarse ese hijo/a como homosexual le otorgan todas esas características (por ejemplo, la promiscuidad o la pluma) y, por ello, se crea el rechazo.

-          Los padres tienen miedo a que su hijo/a sufra por el hecho de ser homosexual, porque la sociedad sigue rechazándolos, porque se van a poder encontrar situaciones de discriminación o por determinados peligros que supuestamente acechan más a los homosexuales como el VIH/SIDA. No son conscientes estos progenitores que el principal obstáculo que se están encontrando sus hijos/as son precisamente ellos con la no aceptación.

-          Los padres tiene miedo al que dirán. Para ciertos sectores de la sociedad (como por ejemplo, las clases más altas) o en ciertos entornos (como puede ser el ámbito rural) se le concede mayor importancia a lo que las personas de alrededor (familiares lejanos, vecinos, etc.) puedan opinar sobre el estilo de vida de cada uno o la educación que unos padres dan a sus hijos. Esto se facilita porque o son entornos donde todo el mundo se conoce y opina sobre los demás y no se facilita el anonimato y/o porque es importante en estos ambientes la búsqueda de un status donde el hecho homosexual no encaja y supone incluso una deshonra en esas familias. Esto da lugar a que personas homosexuales no acudan con sus parejas a acontecimientos familiares o cuando hacen visitas de fin de semana al pueblo. A las madres les preocupa que el entorno se entere por miedo a como pensarán que ha educado a su hijo/a para que tenga una orientación homo/bisexual.

 

 

 

 

 

 

En cifras:

 

Casi un tercio (69%) de las madres de los jóvenes, y casi la mitad (48%) de sus padres sabía de la orientación sexual de sus hijos y había discutido el tema. El doble de padres que de madres (19% & 9%) no sospechaban que su hijo/a fuera LGB. Las madres estuvieron mas al tanto (48%) fueron accesibles en comparación con la tercera parte (35%) (D¨Augelli, Hershberger & Pilkington 2001).

 

Bibliografía:

 

Cadoret, A. (2003). Padres como los demás. Gedisa.

Espinosa Islas, S. (2007). Madres lesbianas. Egales.

Generelo, J. (2004). Hasta en las mejores familias. Egales.

Herdt, G.; Koff, B. y Donoso, S. (2002). Gestión familiar de la homosexualidad. Bellaterra.

López, F. (2006). Homosexualidad y familia. Grao.

Riesenfeld, R. (2000). Papá, mamá, soy gay: Una guía para comprender las orientaciones y preferencias sexuales de los hijos. Grijalbo.

V.V.A.A. (2009) ¿Cómo decírselo a los padres?. AMPGIL. 

 

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