educadiversa.org

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente

Matrimonio: El término sí importa

E-mail Imprimir PDF

 

foto_matrimonioHay un sector de la derecha más conservadora que se ha subido (tarde, mal y poco) al carro de la igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo. Ya ocurrió esto en el año 2004 cuando el PP, temeroso de que se quedaba ya solo y en evidencia frenando la igualdad de derechos para el colectivo homosexual en el arco parlamentario, incluyó en su programa electoral una pomposa, pero muy descafeinada “Ley de uniones civiles estables”. Algunos dicen, copiando a pies puntillas el dictado de Rajoy, estar solo en contra del término matrimonio. Cuando se les pregunta él porque de ese matiz terminológico, los argumentos a esgrimir (cuando los hay, claro) son de los más peregrinos y torticeros. Algunos tiran por el camino de que el termino matrimonio es un concepto religioso. Cuanto de mentira tiene eso y, además, si así fuera, también habría que llamar de otra manera a toda unión que no se hiciera ante los ojos de Dios en el altar, y no solo si esa unión es homosexual.
 Otros dicen que el que se llame así solo a las uniones heterosexuales es una tradición. Afortunadamente, algunas tradiciones injustas que ha habido a lo largo de la historia han ido desapareciendo, como la de que los negros fueran esclavos o que la mujer no tuviera derecho al voto. Además, los conceptos es algo creado y modificado por consenso entre todos/as y no algo a lo que nos sintamos encorsetados y no podamos moldear.
 Luego están los que invocan a la palabra “natural”. Qué si lo natural es que el hombre este con la mujer para procrear y todo lo que se salga de eso no es matrimonio, es sencillamente otra cosa. Entonces, ¿Privamos también de tal ilustre palabra a las uniones heterosexuales en las que alguno de los dos es infértil?¿O las uniones entre personas de la tercera edad?
 Y, por último, tenemos a los filólogos que sacan a relucir la raíz de “matrimonio”, aunque tampoco la tengan demasiado clara. "matrimonio” tiene un origen latino que viene de la raíz “matriz”, de la que también viene “madre”, “maternidad”. Su origen pudo tener que ver con la madre, pero también con la pertenencia de la mujer al hombre. Afortunadamente, la connotación de posesión (y por tanto, la de superioridad del hombre sobre la mujer y de sumisión de ésta a la voluntad de aquel) ha desparecido, es decir, la palabra a evolucionado para adaptarse a una nueva realidad, ¿Por qué esta evolución sería valida ahora y otro tipo de evolución no? E incluso, si la etimología fuera fuente de derecho, ¿no continuaría siendo la palabra matrimonio valida referida a la unión de dos lesbianas?
 La manifestación que hubo del Foro de la Familia y demás sectores conservadores en contra del matrimonio homosexual fue la primera manifestación en la historia de la democracia española en contra de que se dieran derechos a una parte de la ciudadanía. Me inquieta pensar que lo que realmente busquen estos sectores sea que en el imaginario colectivo exista unas uniones de primera y unas uniones de segunda. Y, parafraseando al exministro de Justicia, López Aguilar, “la igualdad si no es total, no es igualdad”.
Por lo tanto, echados por la borda todos estos argumentos, y despojados de cuartadas esgrimidas por otros, solo queda ya una posible razón a esa enquistada negativa: La homofobia.

 

 

Servicios

Asesoriapsicologica2

Face_it_by_ildalina_by_clno_2

botn_Psicoeduca

 

COLABORADORES

Banner
Banner

Colabora con los proyectos de Educadiversa

Gracias por tu donativo

Amount: 


Guía para dejar el armario

INICIATIVAS

  • JoomlaWorks Simple Image Rotator
  • JoomlaWorks Simple Image Rotator
  • JoomlaWorks Simple Image Rotator

BLOGS